Cirujano plástico Marbella (Málaga)
Madrid: 915 540 924 · Marbella: 952 850 468
Whatsapp: 629 982 565

Cirujano Plástico » Home Blog

¿Sabes qué es el «puckering»?

El verbo «pucker» no figura entre los que nos enseñan en las academias de inglés. Los estudiantes de idiomas pueden pasar sin él… o quizá debería escribir «podían».

Porque «pucker», hacer pucheros, arrugar, fruncir, y en el caso que nos va a ocupar, fruncir los labios (en un beso… o no), es un verbo de moda. Una foto sin «puckering» no es una foto in.

No entraremos en las razones que llevan a tantas personas a hacerlo, allá cada uno con su modo de quedar inmortalizado. Lo que nos lleva a hablar de esa moda es que, según datos ofrecidos por la American Society of Plastic Surgeons (ASPS), el número de pacientes que en 2015 se sometieron a algún tratamiento para aumentar el tamaño de sus labios subió de manera espectacular (sólo las dermoabrasiones crecieron más).  Y la razón es, o eso sostienen nuestros colegas estadounidenses, la obsesión por los selfies (de la que ya habíamos hablado como responsable del incremento de cirugías en general). Y por el «puckering».

Analizando el fenómeno, los cirujanos estadounidenses subrayan que los labios pueden ser objeto de distintos tratamientos, desde los poco agresivos (inyecciones) y de efectos temporales hasta otros más decididos (implantes) con voluntad de permanencia. Y creen detectar que personas que no se atreven a someterse a una cirugía más radical (ojos, nariz) sí se animan a probar con un retoque de labios.

¿Para dejarlos cómo? A modo de curiosidad, diremos también que ASPS encargó un estudio mediante el que preguntó a más de 1.000 mujeres de todo el país los labios de qué famosa le gustaría tener.

¿Estás pensando en Angelina Jolie? No falla. En efecto, es una referencia, aunque, oh sorpresa, quedó cuarta en la lista de preferencias, superada por Jennifer Garner (bronce), Scarlett Johansson (plata) y Jennifer Lawrence (oro).

Un juego este que nos permite insistir en que una no puede ir al médico y decirle: «quiero tener los labios de Jennifer Lawrence» así, sin más. Cuando los profesionales afrontamos una labioplastia de aumento, valoramos los deseos del paciente pero además evaluamos su estructura ósea, sus asimetrías, la forma de su nariz y su barbilla, para conseguir no sólo unos labios espectaculares, sino unos labios que encajen con su fisonomía. Y, sobre todo, procuramos trabajar dentro de unos márgenes de seguridad porque en los labios, tan visibles, cualquier error será palmario y desastroso.

 

Si deseas más información, contacta con nuestro equipo de Clínicas Fernández Blanco, llama al 915 54 09 24 (Madrid) o al 952 850 468 (Marbella, Málaga).

« Anterior
Siguiente »

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *