Cirujano plástico Marbella (Málaga)
Madrid: 915 540 924 · Marbella: 952 850 468
Whatsapp: 629 982 565

Cirujano Plástico » Home Blog

Técnica quirúrgica para reducción de mamas

Técnica quirúrgica para reducción de mamas

Muchas mujeres sienten que sus senos no están proporcionados en relación al resto de su cuerpo, e incluso sufren dolores de espalda y cervicales derivados del peso de los mismos. La mamoplastia de reducción proporciona unos senos más pequeños, ligeros y firmes a todas aquellas mujeres que persigan mejorar estéticamente o corregir problemas físicos derivados de un tamaño de pecho desmesurado.

El procedimiento quirúrgico consiste en extirpar grasa, piel y tejido mamario en la cantidad necesaria para lograr el tamaño y apariencia deseados. En muchas ocasiones también se reduce el tamaño de la aureola, para ajustarlo a la nueva media de los senos.

Lo más recomendable es realizar la cirugía una vez que el pecho a terminado de desarrollarse, aunque hay casos en los que los problemas físicos son tan severos que se opta por realizarla antes. No debe realizarse en mujeres que vayan a amamantar tras un embarazo.

Antes de la cirugía

En primer lugar hay que evaluar el estado de los senos; tamaño, firmeza, forma…, así como el estado de salud en general e la paciente. A partir de ahí se determinarán cuánto volumen hay que reducir para lograr los objetivos fijados. Este paso es fundamental para un buen resultado.

El cirujano debe explicar a la paciente qué técnica considera más apropiada para su caso y en qué consiste, planteando las expectativas de resultados, posibles riesgos, anestesia y recuperación. Asimismo aclarara todas las posibles dudas de la paciente para que entre a quirófano con una idea muy clara de todo el proceso al que se va a someter.

Cirugía

Una cirugía de reducción de mamas requiere una hospitalización de dos o tres días; se realiza bajo anestesia general, y la duración de la intervención varía según la complejidad del caso.

A la hora de realizar las incisiones, éstas se dispondrán de diferente manera. En casos sencillos se lleva a cabo una incisión periareolar, alrededor de la areola del pezón; en casos moderados se combina la periareolar con un corte vertical; y en casos más severos se realiza además de los anteriores un corte en forma de T invertida en el surco mamario. La técnica a emplear habrá sido determinada por el cirujano con anterioridad a la operación.

En casos de grandes reducciones puede ser necesario retirar el conjunto de areola y pezón para volver a injertarlo posteriormente en una nueva posición; sin embargo lo más habitual es mantener la areola unida a sus nervios y vasos sanguíneos.

Al finalizar la intervención se coloca un vendaje y  unos drenajes que se mantienen alrededor de 24 horas.

« Anterior
Siguiente »

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *