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Liposucción de Papada

Liposucción de papada

La liposucción de papada es un intervención quirúrgica con la que conseguimos eliminar la grasa que se acumula desde el mentón hasta el cuello. Está indicada para aquellas personas que presenten un ángulo del cuello muy abierto, con aspecto de cuello de obeso.

Es frecuente que para mejorar el resultado se combine con otras cirugías como el implante de prótesis de mentón o la corrección de la flaccidez de la piel del cuello mediante un lifting.

+ Sobre la liposucción de papada

¿Que es una liposucción de papada?

Es la extracción del cúmulo inestético de grasa que se localiza desde el mentón hasta el cuello, mejorando con esto el ángulo del mismo. Los resultados son excelentes ya que elimina totalmente la papada y devuelve la belleza del cuello.

¿Quien la necesita?

La liposucción de papada está indicada para aquellas personas que presenten un ángulo del cuello muy abierto, con aspecto de cuello de obeso. Es frecuente que para mejorar el resultado, sea necesario a veces el implante de una prótesis de mentón o la corrección de la flaccidez de la piel del cuello mediante un lifting facial.

Anestesia.

Se realiza con anestesia local con sedación, y si se combina con otras intervenciones mayores se puede realizar con anestesia general.

Técnica.

Se utiliza la técnica clásica descartando en esta zona la liposucción ultrasónica debido al peligro de retracciones y quemaduras.
En primer lugar se infiltra suero fisiológico con una dilución de anestésico local y adrenalina para evitar el sangrado innecesario. Y una vez el anestésico ha realizado su efecto se procede la extracción de la grasa succionándola con una cánula fina ultrafina de 2 mm. aplicando el vacío con jeringa o con motor regulando la presión hasta lograr la remoción completa de la grasa.

Duración de la intervención

Aproximadamente 40 minutos.

Recuperación.

Deberá de utilizar durante una semana una prenda de compresión para contener el edema y ayudar a la adaptación de la piel al nuevo contorno.
No es una operación dolorosa y suele cursar con ligeras molestias. Apenas se manifiestan zonas amoratadas. La recuperación es rápida pudiendo tener una apariencia normal a partir de la primera semana.

¿Qué riesgo se asume?

Como en cualquier intervención quirúrgica el riesgo de infección. También es posible el acúmulo de sangre en la zona aspirada, con lo que aumentan los moratones y se compromete el resultado.