Cher, la diva a sus 65 años, un ejemplo de dinamismo y eterna juventud

 Cher apuesta por el el bótox y  la cirugía estética, y los resultados obtenidos son excelentes,  ojos grandes, la piel tersa,  cuerpo bien formado. La diva del pop se reinventa desde hace décadas. Fue hippy, reina del disco y rockera.
Comenzó de forma muy modesta para Cherilyn Sarkasian La Pier, que nació en la localidad californiana de El Centro. Su madre era una india cherokee y tuvo varios maridos y amantes, su padre era un camionero armenio. En 1964, Cher conoció al cantante ítalo americano Salvatore Sonny Bono y se casaron ese mismo año.
 Su primer single juntos, Caesar & Cleo, fue un fiasco. Bajo el nombre Sonny & Cher lograron con I Got You un hit mundial en 1965. Con otros éxitos como The Beat Goes On y Bang Bang (My Baby Shot Me Down) se convirtieron rápidamente en iconos del movimiento flower-power en EEUU.
Algo bastante extraño teniendo en cuenta que vivían de forma bastante convencional, sobre todo cuando nació su hija Chastity, cuyo nombre quiere decir castidad. “Somos tan convencionales que enferma”, dijo Cher entonces. La que no es nada convencional es Chastity: tiene detrás de sí un cambio de sexo y desde entonces se hace llamar Chaz.
Tras su separación de Sonny Bono en 1974, Cher inició una exitosa carrera como solista y tuvo incluso su propio show de televisión. Musicalmente no le fue tan bien en los 80, por lo que intentó abrirse camino como actriz en Broadway. Luego le ofrecieron un papel en Silkwood, por el que obtuvo una nominación al Oscar a mejor actriz secundaria. Sin embargo, se llevó la ansiada estatuilla por Hechizo de luna, en 1987. Tras una larga pausa, volvió a ponerse ante de las cámaras en 2010 para Burlesque: “Esa fue, después de mucho tiempo, una película en la que me dije Esto va contigo. Puedo cantar, puedo usar liguero e interpreto a la matriarca de un club de burlesque. No podría ser mejor”.
Cher también tuvo un regreso inesperado en su carrera musical con su álbum dance Believe, en 1998, que le dedicó a su exmarido Sonny Bono, muerto en un accidente de esquí. “Está muy bien que la gente baile con mi música. Bailar te mantiene joven., afirma. Y eso que no se priva de nada por su aspecto: una vez incluso se sacó una costilla para afinar su cintura. Cher tiene planes para después de su muerte: desde hace años posee una parcela en el cementerio parisino de Père Lachaise, al lado de las leyendas de la música y la literatura Jim Morrison y Oscar Wilde. Sin embargo, aún le queda mucho por hacer: “No estoy dispuesta a jubilarme por ahora”, dice mientras planea su próxima gira.