Medicina Estética: La perfección en la entrega de los Oscars

9 agosto, 2011Medicina Estética
 Las actrices de Hollywood son famosas por una búsqueda de la perfección estética que a varias les borra la espontaneidad, pero para el Oscar todo vale y lucir como una verdadera estrella tiene su precio: faciales de caviar, peinados de hasta 7.000 dólares y masajes «anti-gravedad» se ofrecen al mejor postor.
 
Un toque de rejuvenecimiento con ultrasonidos y una sesión de ‘lift’ anti gravedad para levantar los músculos del rostro y del cuello que tienden a la baja, son «los tratamientos más únicos y que mejor se adaptan a las necesidades de la temporada de premios», dijo Derek Hofmann, director del Spa del Hotel Four Season en Beverly Hills.
 
Una vez hecho lo propio por la lozanía de la piel, permanecer bien peinadita y maquillada un día de premiación puede costar entre 1.000 y 7.000 dólares (por una jornada), según fuentes de centros de estilismo.

La singular terapia «antigravedad» dura 60 minutos y garantiza una apariencia apta para la alfombra roja se recomienda un mínimo de cinco sesiones.

«Todos estos tratamientos se realizan con productos y herramientas que no son invasivas», se aclara en la mayoría de los centros de belleza de Beverly Hills, donde no se aplican inyecciones de botox.

En un gran número de spa, los tratamientos estéticos no son invasivos ni siquiera para el presupuesto de las estrellas. Los tratamientos para el rostro con productos en base a la proteína del caviar y otros «poderosos antioxidantes» son los favoritos para las nominadas a este galardón.

Otro lugar al que son asiduos famosos como Charlize Theron, Katy Perry, Mark Ruffalo y Mark Wahlberg es Ole Henriksen Spa, un local discreto enclavado en pleno Sunset Boulevard, y que desde su fundación en 1975 trabaja con productos y técnicas propias que cautivaron como su primera clienta a Barbra Streisand.

Como todo lugar comercial en Los Angeles, el Spa del danés Ole Henriksen tiene su leyenda no confirmada: que fue su fundador el artífice del ‘milagro’ facial que vivió el astro boricua Ricky Martin, afectado de acné en su juventud.

«Nosotros no damos ningún tipo de consejo a las celebridades en cuanto a sus dietas, pero Ole Henriksen cree que una piel hermosa depende de algo más que su rutina de cuidado de la piel: dieta sana, ejercicios regulares y tener calidad de tiempo libre con seres queridos», explicó Kira Kohrherr, relacionista pública para este centro de belleza.

En este sitio donde sus camillas han propiciado el hedonismo de grandes figuras del celuloide, este año se está ofreciendo el «Ole Henriksen’s Ultimate Total Body Hydradermabrasion Resurfacing. «Los resultados son inmediatos con un sistema hidrofacial que reduce las líneas de expresión finas y las arrugas, saca los puntos negros superficiales e hidrata todo el cuerpo de manera profunda», detalló Kohrherr.

Si al ciudadano común le cuesta creer que en un mundo convulso un grupo de actores y actrices puedan pagar sumas tan altas para lucir bien una tarde, más increíble es confirmar que en muchos casos los ‘ricos’ no pagan. Les pagan a ellos por llevar una prenda y todos salen ganando: peluqueros, maquilladores, cosmetólogos.

«Es una gran estrategia de marketing, sin duda, pero también creo que el público exagera mucho al imaginarse cómo se cuidan las celebridades», dijo Jomari Goyso, peluquero y maquillador de Penélope Cruz, Salma Hayek y las chicas del grupo Pussycat Doll.

Este joven de 29 años, oriundo de Igea, un pueblo de 600 habitantes en La Rioja, España, empezó a los 15 años trabajando en Madrid con la cantante Alaska. Desde hace ocho años trabaja en Hollywood con un éxito entre famosas ganado gracias a su talento con las tijeras y también su discreción.

«La gente se olvida que todas estas estrellas se arreglan mucho, sí, pero un día, unas horas y porque van a un show, un show (tras) el cual hay mucha gente y muchas formas de negocio», explicó Goyso que, como todo peluquero, maquillador o «spa estético» cuenta con su relacionista público y manager encargado de cerrar oportunidades de trabajo con famosas del cine o la música.

«Aquí lo bueno es que a uno lo tratan como un rey: como te quiera una artista para un evento afuera, pues te pagan boleto, hoteles increíbles, coche. Es maravilloso», reconoce el estilista dando muestras de su mayor talento y sin soltar prenda de ninguno de los requirimientos especiales de sus clientas.