Técnica quirúrgica para reducción de mamas

15 septiembre, 2017Cirugía Estética

Muchas mujeres sienten que sus senos no están proporcionados en relación al resto de su cuerpo, e incluso sufren dolores de espalda y cervicales derivados del peso de los mismos.

La mamoplastia de reducción proporciona unos senos más pequeños, ligeros y firmes a todas aquellas mujeres que persigan mejorar estéticamente o corregir problemas físicos derivados de un tamaño de pecho desmesurado.

El procedimiento quirúrgico consiste en extirpar grasa, piel y tejido mamario en la cantidad necesaria para lograr el tamaño y apariencia deseados. En muchas ocasiones también se reduce el tamaño de la aureola, para ajustarlo a la nueva media de los senos.

Lo más recomendable es realizar la cirugía una vez que el pecho a terminado de desarrollarse, aunque hay casos en los que los problemas físicos son tan severos que se opta por realizarla antes. No debe realizarse en mujeres que vayan a amamantar tras un embarazo.

Antes de la cirugía

En primer lugar hay que evaluar el estado de los senos; tamaño, firmeza, forma…, así como el estado de salud en general e la paciente. A partir de ahí se determinarán cuánto volumen hay que reducir para lograr los objetivos fijados. Este paso es fundamental para un buen resultado.

El cirujano debe explicar a la paciente qué técnica considera más apropiada para su caso y en qué consiste, planteando las expectativas de resultados, posibles riesgos, anestesia y recuperación. Asimismo aclarara todas las posibles dudas de la paciente para que entre a quirófano con una idea muy clara de todo el proceso al que se va a someter.

Cirugía

Una cirugía de reducción de mamas requiere una hospitalización de dos o tres días; se realiza bajo anestesia general, y la duración de la intervención varía según la complejidad del caso.

A la hora de realizar las incisiones, éstas se dispondrán de diferente manera. En casos sencillos se lleva a cabo una incisión periareolar, alrededor de la areola del pezón; en casos moderados se combina la periareolar con un corte vertical; y en casos más severos se realiza además de los anteriores un corte en forma de T invertida en el surco mamario. La técnica a emplear habrá sido determinada por el cirujano con anterioridad a la operación.

En casos de grandes reducciones puede ser necesario retirar el conjunto de areola y pezón para volver a injertarlo posteriormente en una nueva posición; sin embargo lo más habitual es mantener la areola unida a sus nervios y vasos sanguíneos.

Al finalizar la intervención se coloca un vendaje y  unos drenajes que se mantienen alrededor de 24 horas.

Dr. Alfredo Fernández Blanco

El cirujano plástico Dr. Alfredo Fernández Blanco se destaca en su rama de la medicina, como el mejor cirujano de mamas, además es pionero en las llamadas cirugías secundarias o de las secuelas. Con más de 30 años de experiencia y miles de casos de éxito, sigue logrando los resultados más naturales que se pueden esperar en una operación de cirugía estética.