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Cirugía secundaria para solucionar problemas tras una gluteoplastia

Cirugía secundaria para solucionar problemas tras una gluteoplastia

Si los resultados de una primera gluteoplastia no han sido los deseados, es posible corregir los contratiempos que hayan surgido mediante una cirugía secundaria de aumento de glúteos. Utilizando las técnicas adecuadas, el cirujano podrá subsanar errores anteriores como el desplazamiento de la prótesis, la acumulación de líquidos o el uso de unas prótesis inadecuadas.

La gluteoplastia es una cirugía estética que consigue aumentar el volumen de los glúteos y cambiar su forma a través del implante de prótesis de gel de silicona en la zona. En la operación, se realiza una incisión en el músculo interglúteo, para colocar la prótesis bajo el glúteo mayor. Más tarde, se cierra la incisión con una sutura intradérmica, de modo que quede una cicatriz apenas perceptible.

No obstante, tras una primera intervención no del todo satisfactoria, pueden aparecer problemas que deberán ser resueltos volviendo a pasar por el quirófano.

Por un lado, el implante puede moverse o ser visible bajo la piel. Esto se produce porque, durante la primera operación, el cirujano ha evitado o no ha podido insertar el implante bajo el glúteo mayor (donde debería colocarse) y lo ha emplazado delante del músculo en su lugar.

Este error acarreará diferentes problemas al paciente. Principalmente, con el tiempo, la presión ejercida sobre la zona es tan grande que los tejidos quedan distendidos y la prótesis comienza a hacerse visible bajo la piel. Esta situación puede a su vez complicarse con la aparición de una cápsula alrededor del implante, seromas (acumulación de líquidos) o fístulas.

Por otro lado, los implantes elegidos en un primer momento pueden ser inapropiados. Debido a que la zona en la que se colocan está sometida a una constante presión, las prótesis utilizadas para los glúteos deben ser específicas para esta zona. De lo contrario, si son más frágiles y no tienen una alta cohesividad, provocarán contratiempos al paciente y es muy probable que acaben rompiéndose.

Finalmente, se deberá recurrir a una gluteoplastia secundaria en caso de traumatismos o golpes en la zona de la cirugía que derive en la formación de un seroma (acumulación de líquidos).

La cirugía secundaria de aumento de glúteos requiere de una técnica más complicada que una primera gluteopastia, debido a que los tejidos ya han sido manipulados anteriormente y a que los glúteos ya no conservan su forma original. Por ello,para obtener los mejores resultados, es imprescindible asegurarse de contar con un cirujano competente, con destreza y amplia experiencia en cirugías secundarias.

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